Como puede observarse analíticamente, en sociedades industriales como la nuestra, los cambios han sido vertiginosos en cuanto a lo rasgos tecnológico y los culturales, debido a una globalización que se acrecenta continuamente, sin interrupciones. Considerando estos aspectos, debemos preguntarnos: ¿Qué rol juegan los medios? ¿De qué manera influyen en la vida de la sociedad?, ¿Qué consecuencias nos traen a quienes los consumimos? ¿De qué manera la educación puede modificar esa situación? ¿Qué ideas traen los chicos a las aulas de los medios de comunicación? ¿ Cómo los analizan desde sus casas?
Los medios de comunicación influyen notoriamente en las relaciones políticas, económicas y culturales de una sociedad: fomentan un consumo desmedido y sin sentido de diferentes productos, imponen un modelo de vida, distorsionan diferentes realidades, moldean ideologías y generan cierta concientización en los individuos, entre otras tantas cosas. Por lo tanto, el “bombardeo” de información es tan impactante, que las consecuencias se tornan negativas para los consumidores que se convierten en receptores pasivos y acríticos de las informaciones (sobre todo cuando los discursos mediáticos son incoherentes o están atados a intereses políticos o económicos, o de diferentes tipos, particulares de grupos económicos vacíos de objetividad.)
Entonces, ¿cómo puede invertirse esta problemática abordándola desde el ámbito escolar? Desde la escuela debería abordarse una lectura de información mediática más objetiva, y la utilización adecuada de tecnologías, para que se logre la formación de ciudadano más reflexivo, críticos, formadores de su propia subjetividad, independientes, conscientes y productores de cultura de acuerdo a sus intereses y experiencias cotidianas. Una escuela que integre los contenidos de distintas disciplinas y utilice estrategias diversas para implementarlas en tareas que requieran el análisis y la producción (elaborada y argumentada) de los sujetos de la educación.
La búsqueda de soluciones consiste en reflexionar y discutir sobre la formación cultural que queremos potenciar en los alumnos y alumnas dentro de las aulas, cómo integramos esa cultura mediática en las escuelas, cómo transformamos a los medios de comunicación en objeto de estudio y análisis curricular y cómo logramos que los estudiantes transfieran este conocimiento a su vida cotidiana.
Algunos enfoques de la educación para la enseñanza de los medios, se basaron en el lenguaje audiovisual, otros se centraron en la utilización de la tecnología, y por último están los que se ocuparon del análisis de los mensajes mediáticos. Actualmente, la educación propone un modelo que integra esas concepciones, respetando y considerando la diversidad de alumnos y las crisis sociales que los rodean.
Se trata de una escuela que intente transmitir dos tipos de alfabetizaciones: la tecnológica (enseñada no solo como técnica sino como posibilidad para el acceso de los alumnos a la indagación y el cuestionamiento, así como la interpretación y el sentido de su frecuente uso en su entorno) y la audiovisual o mediática (pensada para interpretar y resignificar imágenes transmitidas por la televisión, u otros medios de comunicación a través de publicidades que están impregnadas de concepciones sociales y que luego se transforman en estereotipos). “(…) el trabajo pedagógico que imaginamos debería incorporar elementos de la semiología visual, pero también elementos de historia, de crítica cultural, de ética y filosofía, de economía y tecnología (…)”. Básicamente porque estos elementos son decisivos cuando se trata de que los sujetos construyan sus identidades y posturas ideológicas en relación a lo que ven.
La escuela como institución socializadora, compite con fuentes de información que poseen una inmensa credibilidad como la televisión, cuyo objetivo no es ni formar, ni informar, ni educar (muchas veces), sino que pretende capturar audiencias masivas con el fin de venderlas a los anunciantes o simplemente ganar dinero.
Esta división tajante entre escuela y medios, o mass media (radios, diarios, televisión) se asocia a las diferencias de saberes que proponen ambos. Por un lado, la institución escolar se centra en el legado cultural (lo pasado), en la razón, en la durabilidad en el transcurso del tiempo, en las interacciones sociales, los cuestionamientos de alumnos hacia docentes, una asistencia obligatoria, atención de los alumnos durante las clases; mientras los mass media se ocupan de la actualidad, del impacto emotivo de las noticias en los consumidores, la fugacidad, lo efímero, la interacciones entre individuo y televisor, cuestionamientos sin respuestas, el consumo de programas televisivos como acto de voluntad y elección, la dispersión y el entretenimiento.
Hoy en día estos agentes socializadores se entrelazan ya que la escuela no tiene el monopolio del saber, porque considera que los medios de comunicación, desde diferentes aspectos también educan. Es por eso que propone la utilización y el aprovechamiento de todas las formas y recursos que ayuden al avance del proceso educativo de los niños. En cuanto a la información, ésta se presenta como un bien social que coloca en un lugar de privilegio respecto de quien se mantiene al margen de ella. Sin embargo su distribución y circulación no se da en todas partes de forma igualitaria y democrática. Quienes tienen acceso solo al consumo de televisión y radio, se separan culturalmente de quienes tienen los recursos para acceder a otras fuentes, como por ejemplo internet. Esta situación consolida diferencias de ingresos económicos, de oportunidades educacionales y de participación en la sociedad.
En conclusión, nos referimos a que es fundamental pensar que la escuela y los medios pueden enriquecerse recíprocamente. Los niños no solo reciben información dentro del aula, sino que exploran su mundo circundante y construyen una imagen de él. Lo fundamental es que la institución escolar distribuya equitativamente la información y ayude a descubrir las diversas maneras sobre cómo los medios representan la realidad, ya que de lo que se trata es de formar ciudadanos que puedan tomar decisiones para su propio futuro y se comprometan socialmente siempre y cuando se los forme con la convicción de que se tornaran mejores sujetos críticos e informados.
Creemos que el vídeo le otorga al ensayo un cierre general con respecto a lo que expusieron. Estamos de acuerdo que en las escuelas se debe trabajar con los medios desde una forma objetiva para desarrollar la critica del alumno. Es muy interesante y claro, como abordaron este tema complejo de la influencia de los medios en los niños y adolescentes. Con el vídeo fundamentaron todo lo dicho anteriormente. Citamos esta parte del ensayo por que estamos de acuerdo con su reflexión, nos hace repensar , como futuras docentes, como cambiar esta situación “Esta división tajante entre escuela y medios, o mass media (radios, diarios, televisión) se asocia a las diferencias de saberes que proponen ambos. Por un lado, la institución escolar se centra en el legado cultural (lo pasado), en la razón, en la durabilidad en el transcurso del tiempo, en las interacciones sociales, los cuestionamientos de alumnos hacia docentes, una asistencia obligatoria, atención de los alumnos durante las clases; mientras los mass media se ocupan de la actualidad, del impacto emotivo de las noticias en los consumidores, la fugacidad, lo efímero, la interacciones entre individuo y televisor, cuestionamientos sin respuestas, el consumo de programas televisivos como acto de voluntad y elección, la dispersión y el entretenimiento”
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